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Frases de Miguel Hernández

 
Por María Piernas. 18 enero 2021
Frases de Miguel Hernández

Miguel Hernández fue un poeta y dramaturgo español que destacó por su especial relevancia en la literatura (y más concretamente en la poesía) del siglo XX. Pese a las desfavorables circunstancias con las que creció, Miguel Hernández logró desarrollar una breve pero intensa y admirada carrera como poeta y redactor que, lamentablemente, finalizó con su muerte tras La Guerra Civil, después de contraer tuberculosis como prisionero.

Aunque a menudo se le considera parte de la generación del 36, lo cierto es que Hernández estuvo más ligado a la generación anterior; de hecho, el gran Dámaso Alonso dijo del poeta alicantino que se trataba de un «genial epígono» de la generación del 27. ¿Quieres familiarizarte con la poesía de Miguel Hernández? En el siguiente artículo de Frasess.net te traemos las mejores frases de Miguel Hernández, citas y poesías llenas de pasión, dolor y deseo.

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Frases de Miguel Hernández de amor

Algunas de las frases de Miguel Hernández de amor profundizan en el tema del amor romántico, no obstante, la mayoría de sus versos hablan del amor que siente hacia sus hijos, hacia sus compatriotas fallecidos y hacia la vida, a pesar del complejo momento en el que le tocó vivirla.

Entre las flores te fuiste. Entre las flores me quedo.
El sol, la rosa y el niño
¿Quién llenará este vacío de cielo desalentado que deja tu cuerpo al mío?
Cancionero y romancero de ausencias
Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté, escríbeme a la tierra, que yo te escribiré.
Carta
Pasó el amor, la luna, entre nosotros y devoró los cuerpos solitarios. Y somos dos fantasmas que se buscan y se encuentran lejanos.
Cancionero y romancero de ausencias
Ríete tanto que mi alma al oírte bata el espacio.
Nanas de la cebolla

Se trata de una de las más bellas frases de Miguel Hernández de amor, pues expresa cómo la felicidad de la persona que amamos puede generarnos placer y hacerlos sentir libres. Se trata de uno de los poemas de Miguel Hernández más significativos, pues se divide en dos partes en las que habla de la frustración de no poder ayudar a su mujer y a su hijo recién nacido y, por otro lado, de la necesidad que siente de animar a su hijo a seguir adelante a pesar de las dificultades.

Por su significado, esta es una de las mejores Frases de un padre a su hija o hijo, así que si buscas citas para dedicar a tus pequeños, esta es ideal.

Los olores persigo de tu viento y la olvidada imagen de tu huella, que en ti principia, amor, y en mí termina.
El rayo que no cesa
Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea.
Nanas de cebolla
No vale entristecerse. La sombra que te lo ha dado, la sombra que se lo lleve.
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos.
Sin tu huella
Adiós, hermanos, camaradas y amigos, ¡despedidme del sol y de los trigos!
Frases de Miguel Hernández - Adiós, hermanos, camaradas y amigos, ¡despedidme del sol y de los trigos!
Dejadme la esperanza.
Canción última
No me importa: no me muero por ser tonto, tonto estoy, y si sé que tonto soy, sé que hasta tonto te quiero.
El labrador de más aire
Nadie me salvará de este naufragio si no es tu amor, la tabla que procuro, si no es tu voz, el norte que pretendo.
El rayo que no cesa
¿Quieres bajo la tierra? Bajo la tierra quiero porque hacia donde corras quiere correr mi cuerpo. Ardo desde allí abajo y alumbro tus recuerdos.
Dime desde allá abajo
El mundo es como aparece ante mis cinco sentidos, y ante los tuyos que son las orillas de los míos.
El mundo de los demás
El mundo de los demás no es el nuestro: no es el mismo. Lecho del agua que soy, tú, los dos, somos el río.
El mundo de los demás
Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en los ojos la luz del mundo.
Nanas de la cebolla

Frases de poemas de Miguel Hernández cortos

A pesar de su temprana muerte, pues Miguel Hernández murió con tan solo 31 años, el joven alicantino logró cautivar con sus composiciones, llenas de esperanza, belleza y realismo. A continuación, desde Frasess.net, rendimos homenaje al poeta con estas frases de poemas de Miguel Hernández cortos.

Cada día lo desea más mi sangre y se me agranda de amor y se me desbanda, y no llego a comprender por qué no lo he de querer si el corazón me lo manda.
El labrador de más aire
Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños.
A mí me ha de enamorar, de una manera acendrada, mujer que no luzca nada sino este particular: como la tierra ha de ser de sencilla y amorosa, que así será más esposa y así será más mujer.
El labrador de más aire
No sé qué es de mi oreja sin tu acento, ni hacia qué polo yerro sin tu estrella, y mi voz sin tu trato se afemina. Los olores persigo de tu viento y la olvidada imagen de tu huella, que en ti principia, amor, y en mí termina.
Mis ojos sin tus ojos
No te hieran por la espalda, vive cara a cara y muere con el pecho ante las balas, ancho como las paredes.
Viento del pueblo

Uno de los poemas de Miguel Hernández cortos más impactantes, pues insiste en la necesidad de vivir con integridad y valentía, de ser quien uno es y de sentirse digno con la cabeza bien alta. Se trata también de una de las frases republicanas más conocidas, pues encarcelado durante la Guerra Civil, Hernández nos dejó algunas de las más populares frases de la Republica Española.

Te invitamos también a visitar las siguientes Frases de libertad.

Frases de Miguel Hernández - No te hieran por la espalda, vive cara a cara y muere con el pecho ante las balas, ancho como las paredes.
Basta mirar: se cubre de verdad la mirada. Basta escuchar: retumba la sangre en las orejas. De cada aliento sale la ardiente bocanada de tantos corazones unidos por parejas.
El hombre acecha
Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento.
Elegía
Tú, tu vientre caudaloso, el hijo y el palomar. Esposa, sobre tu esposo suenan los pasos del mar.
Cantar
Escribí en el arenal los tres nombres de la vida: vida, muerte, amor. Una ráfaga de mar, tantas claras veces ida, vino y los borró.
Escribí en el arenal
Esta ciudad no se aplaca con fuego, este laurel con rencor no se tala. Este rosal sin ventura, este espliego júbilo exhala.
Madrid
Quien se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento, quien se pone a otra cosa que no sea el combate, no será un vencedor, será un vencido lento.
Euzkadi
El hambre es el primero de los conocimientos: tener hambre es la cosa primera que se aprende.
El hambre
Esta España que, nunca satisfecha de malograr la flor de la cizaña, de una cosecha pasa a otra cosecha: esta España.
Jornaleros
No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida.
Elegía
Por las calles voy dejando algo que voy recogiendo: pedazos de vida mía venidos desde muy lejos.
Cancionero y romancero de ausencias
Frases de Miguel Hernández - Por las calles voy dejando algo que voy recogiendo: pedazos de vida mía venidos desde muy lejos.
Rueda que irás muy lejos, vuela que irás muy alto. Torre del día eres, del tiempo y del espacio.
Niño
¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla, pero qué injustamente arrebatada! No sabe andar despacio, y acuchilla cuando menos se espera su turbia cuchillada.
Elegía Primera

En los poemarios de Miguel Hernández encontramos versos tan emocionantes y duros como estos, dedicados a Federico García Lorca, asesinado durante la Guerra Civil Española. Encontramos muchas frases de Miguel Hernández dedicadas a otros artistas y poetas, no obstante, esta dedicada al granadino sigue siendo una de las más populares.

Si quieres descubrir las mejores Frases de Federico García Lorca, no te pierdas este otro artículo de Frasess.net.

Se pondrá el tiempo amarillo sobre mi fotografía.
El rayo que no cesa
En este campo estuvo el mar. Alguna vez volverá. Si alguna vez una gota roza este campo, este campo siente el recuerdo del mar. Alguna vez volverá.
En este campo
Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenero.
Elegía
Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes. Tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes. Tristes. Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes. Tristes.
Tristes guerras
Pero el silencio puede más que tanto instrumento.
Elegía primera

De las frases de Miguel Hernández cortas y bonitas que más nos gustan, pues se atreve a hablarnos del silencio como herramienta poderosa para la introspección. Como bien dicen los sabios, no es más listo quien más habla, sino quien aprende a callar cuando es necesario...

Por ello, desde Frasess.net nos gustaría también invitarte a visitar el siguiente enlace de Frases sobre el silencio.

El mar también elige puertos donde morir, como los marineros... el mar de los que fueron.
El mar también elige
¿No cesará esta terca estalactitas de cultivar sus duras cabelleras como espadas y rígidas hogueras hacia mi corazón que muge y grita?
El rayo que no cesa
Entro despacio, se me cae la frente despacio, el corazón se me desgarra despacio, y despaciosa y negramente vuelvo a llorar al pie de una guitarra.
Elegía Primera
Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de enamorado.
Elegía
Frases de Miguel Hernández - Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de enamorado.
Alrededor de tu piel ato y desato la mía. Un mediodía de miel rezumas: un mediodía.
Cantar
¿Quién en esta casa entró y la apartó del desierto? Para que me acuerde yo alguien que soy yo y ha muerto.
Cantar
Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue.
Sentado sobre los muertos
Que mi voz suba a los montes y baje a la tierra y truene, eso pide mi garganta desde ahora y desde siempre.
Sentado sobre los muertos
Caigo en la madrugada del tiempo, del pasado. Me arrojan de la noche. Y ante la luz hiriente vuelvo a llorar desnudo, como siempre he llorado.
El niño de la noche

Frases de Miguel Hernández cortas y bonitas

Las frases de Miguel Hernández cortas y bonitas que hemos escogido son ideales para reflexionar sobre la belleza de los poemas de Miguel Hernández; creaciones llenas de sentimiento y esperanza que, años después de la muerte del artista, siguen siendo fuente de inspiración para muchos escritores.

En vuestra mano está la libertad del ala, la libertad del mundo, soldados voladores.
El hombre acecha
Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde.
Viento del pueblo
Y no sabes, amor, que si tú el lado mejor conoces de mi vida cruda, yo nada más soy yo cuando estoy solo.
El rayo que no cesa
El vuelo significa la alegría más alta, la agilidad más viva, la juventud más firme.
El hombre acecha
Dos especies de manos se enfrentan en la vida, brotan del corazón, irrumpen por los brazos, saltan, y desembocan sobre la luz herida a golpes, a zarpazos.
Las manos
La mano es la herramienta del alma, su mensaje, y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente. Alzad, moved las manos en un gran oleaje, hombres de mi simiente.
Las manos
La mujer sin el hombre apagada va. Apagado va el hombre sin luz de mujer.
Cancionero y romancero de ausencias
No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.
El rayo que no cesa
Frases de Miguel Hernández - No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.
Eso sí: somos algo. Nuestros cinco sentido en todo arraigan, piden posesión y locura.
El hombre acecha
Detened ese tren agonizante que nunca acaba de cruzar la noche.
El hombre acecha
Muchos tragos es la vida y un solo trago es la muerte.
Sentado sobre los muertos
Ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.
Nanas de la cebolla
El mar también elige puertos donde reír como los marineros.
El mar también elige
Basta mirar: se cubre de verdad la mirada.
No quiso ser
Pintada, no vacía: pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias. Regresará del llanto adonde fue llevada con su desierta mesa, con su ruinosa cama.
Canción última
Voy alado a la agonía arrastrándome me veo en el umbral, en el fundo latente de nacimiento.
Cancionero y romancero de ausencias
Jornaleros que habéis cobrado en plomo sufrimientos, trabajos y dineros. Cuerpos de sometido y alto lomo: jornaleros.
Jornaleros
Vio turbio su mañana y se quedó en su ayer. No quiso ser.
No quiso ser

De las frases de Miguel Hernández más sencillas pero impactantes, pues nos habla de lo incierto que nos resulta el futuro y, por contra, de la melancolía que envuelve nuestros recuerdos del pasado. Pero los poemas cortos de Miguel Hernández como este son también clave para hacernos algunas sabias preguntas... ¿corremos el riesgo de permanecer atascados en el pasado? ¿Por qué a veces escogemos no querer ser?

Si te gustan este tipo de citas profundas, no te pierdas las siguientes Frases de poetas célebres.

Si me muero, que me muera con la cabeza muy alta.
Vientos del pueblo me llevan
Tu risa me hace libre, me pone alas.
Nanas de la cebolla
Frases de Miguel Hernández - Tu risa me hace libre, me pone alas.
He muerto sonriendo serenamente triste.
El niño de la noche
Mi cuerpo en una densa constelación gravita.
El niño de la noche
Vientre: carne central de todo lo existente.
El niño de la noche
Ser de vuelo tan alto, tan extendido, que tu carne parece cielo cernido.
Nanas de la cebolla
Es tu risa la espada más victoriosa. Vencedor de las flores y las alondras. Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor.
Nanas de la cebolla
Mi casa es un ataúd. Bajo la lluvia redobla y ahuyenta las golondrinas que no la quisieran torva. En mi casa falta un cuerpo, dos en nuestra casa sobran.
Mi casa contigo era
Florecerán los besos sobre las almohadas. Y en torno de los cuerpos elevará la sábana su intensa enredadera nocturna, perfumada.
Canción última
El odio se amortigua detrás de la ventana. Será la garra suave. Dejadme la esperanza.
Canción última
Sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen.
Llamo a la juventud
Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.
Elegía
Si me muero, que me muera con la cabeza muy alta. Muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama, tendré apretados los diente y decidida la barba.
Vientos del pueblo me llevan
Frases de Miguel Hernández - Si me muero, que me muera con la cabeza muy alta. Muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama, tendré apretados los diente y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas.
Vientos del pueblo me llevan

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